

Pasos que ayudan a un correcto cuidado del cabello y cuero cabelludo
1. Prelavado
Este paso previo al lavado puede que sea uno de los grandes desconocidos para la mayoría. Estos serían los puntos fundamentales del ritual pre-lavado:
a. El cepillado previo antes de cada lavado. Es justo y necesario hacerlo siempre antes de lavar el pelo. Al hacerlo en seco (que es cuando hay que cepillar el pelo), nuestro cabello está en su estado más fuerte y resistente. Y al hacerlo antes del lavado eliminamos restos de lacas, geles o espumas y facilitamos el desenredado posterior en mojado (que debería hacerse con peine).
b. Tratamientos pre-lavado. La base de un cabello sano es un cuero cabelludo sano y ahí radica la importancia de usar tratamientos pre-lavado adaptados a las necesidades nuestro cuero cabelludo, al que debemos prestar la misma atención que a la piel de nuestro rostro. Hay mascarillas purificantes, exfoliantes de cuero cabelludo, pre-shampoos y hasta aceites prelavado. La clave está en elegir uno adaptado a las necesidades de nuestro cuero cabelludo –si es sensible, si tiene exceso de grasa o si está deshidratado y con picor– y utilizarlo según el modo de uso de cada uno de ellos. Aunque generalmente estos rituales pre-lavado suelen hacerse una vez a la semana.
2. Cómo secar bien el cabello
Aunque muchos estilistas aseguran que dejar secar el cabello al aire libre es uno de los mejores cuidados que podemos darle, lo cierto es que la mayoría recurrimos al secador, al menos para quitar el exceso de humedad. Antes de usarlo, es fundamental eliminar el agua con una toalla —preferiblemente de algodón— aplicándola con suavidad, sin frotar. Lo ideal es presionar la toalla contra el cabello con las manos para que absorba la humedad. Frotar solo genera enredos y favorece la rotura del pelo. Una buena alternativa para agilizar el secado son las toallas tipo turbante, que además ayudan a reducir el frizz.
3. Las claves del correcto cepillado
No se trata solo de desenredarlo, ¡también lo ayudas a mantenerse limpio y libre de impurezas! Lo ideal es hacerlo por la mañana y por la noche. Si tu pelo es muy fino, incluso puedes cepillarlo hasta 3 o 4 veces al día.
Tip de experto: empieza siempre desde las puntas, sube a medios y recién después a la raíz.
¿Cabello mojado? Usa un peine de púas anchas y guarda el cepillo para cuando esté seco. Tu pelo te lo va a agradecer.
4. La importancia de cuidar el cuero cabelludo
El cuero cabelludo es la base sobre la que nace y crece el cabello, por lo tanto, su salud es clave para lucir una melena fuerte y bonita. Para lograrlo, es fundamental mantenerlo limpio y bien cuidado. Existen tratamientos específicos de prelavado y exfoliantes que ayudan a eliminar impurezas del folículo piloso y a oxigenar la zona. A esto se suman serums y lociones post lavado, formulados según el tipo de cuero cabelludo, que complementan el cuidado. Solo un cuero cabelludo sano puede garantizar menos caída, más fortaleza y un cabello visiblemente más saludable.
5. El cabello también se protege del sol (y de la contaminación)
Cuidar el cabello durante la exposición al sol no es solo una preocupación estética —como evitar que las mechas se aclaren o incluso se tornen verdosas por el cloro—, también es una cuestión de salud capilar. Aunque el sol puede aportar beneficios a la piel al estimular la producción de vitamina D, no ocurre lo mismo con el pelo, que no sintetiza vitaminas. Por eso, es clave aplicar un protector solar capilar, cubrir el cuero cabelludo con un sombrero o pañuelo en exposiciones prolongadas y protegerlo durante todo el año frente a la contaminación ambiental. Para esto, los bálsamos o sprays anti polución específicos para el cabello son grandes aliados.

